La Importancia del Perdón…a ti mismo

El Perdón

El perdón nunca pasa de moda , con un sinnúmero de interpretaciones y descripciones , técnicas y afirmaciones , siempre es un tema de sublimes alcances y aunque cualquiera puede usarlo y abusarlo , es un gran valor o virtud de vida que a veces es malinterpretado y amañadamente utilizado hasta en Políticas de izquierda, así que nosotros seres consientes y de alto intelecto no podemos creer ciegamente en palabras lindas y conceptos rebuscados sobre perdón, compasión y tolerancia ya que en los múltiples niveles existenciales para perdonar se requiere sensatez, discernimiento, congruencia y sobre todo justicia implacable, justicia consigo mismo, con el otro y con los otros. Para ello existen entes reguladores como las Iglesias y los Gobiernos, la Ley y el orden, pero dejemos a un lado estas recientes variaciones de perdón y enfoquémonos en lo que para nuestra humanidad es intrínsicamente justo y necesario: Perdón a sí mismo.

El único perdón valido es el que se da uno a sí mismo, solo así se está en capacidad de perdonar a otros. Olvidar es válido, pero solo si hemos aprendido y perdonado.

Sabemos que hemos perdonado cuando mirar al otro y mirar atrás no nos duele más, cuando dejamos ir en paz las personas, recuerdos y lugares, cuando empacamos con una sonrisa al dejar un espacio que ya no nos hace felices…

Sabemos que nos hemos perdonado cuando ya no sentimos culpa, ni vergüenza, ni ansiedad al recordar cosas que hemos hecho a otros y a nosotros mismos y asumimos responsabilidad por los hechos, entendemos que fué un error pero que ahora podemos hacerlo de manera diferente, sabemos que hemos perdonado cuando buscamos enmendar con paz y amor nuestras equivocaciones y no nos alteran los enojos y rechazos de quienes no nos quieren o de aquellos a los que herimos.

Perdonemos aquí y ahora, a nosotros, a los otros y a todo lo que somos y en donde se mueve nuestro ser y disfrutémos de un corazón libre de cadenas, culpas y compromisos autoimpuestos.

Es un tiempo de Pascua, de ayuno de celebración, arrepentimiento, de perdón y compasión genuina por nosotros y por los otros…

Perdonémonos hoy a nosotros mismos,

A nuestros seres amados, a nuestros seres no tan amados, perdonémonos y pidamos perdón primero a todo lo que somos, lo que hemos sido y lo que no pudimos ser,

Pidamos perdón por lo que hicimos, dijimos y pensamos de nosotros mismos, elijamos estar en paz con nosotros y disfrutémos de los frutos de ese primer perdón, sabio, sincero y crucial para nuestra vida y la de aquellos que nos rodean…

Es más, no me creas, ensaya lo que te voy a decir a continuación, pequeños pasos, detallitos minúsculos que harán una gran diferencia en tus actuales relaciones y las conexiones emocionales que han de llegar a tu vida:

Me perdono y te perdono

Ponte cómodo y con la intención de descargar emocionalmente tu canastica existencial:

Menciona los nombres de todas las personas que desees, vivos o muertos, pide perdón si es necesario y perdona a quienes lo necesitan, incluye aquellos hechos imperdonables a la luz de la justicia el hecho de que perdones o pidas perdón no quiere decir que los hechos han de olvidarse, negarse o repetirse.

Me perdono y te perdono …Perdóname mi niño(a) interior, niño mío , adorable e inocente porque no sabias lo que era mejor en ese entonces, por la soledad en la que estabas, el maltrato , el desprecio el abuso etc.…te perdono por las pataletas incomprendidas , por el jarrón quebrado, el reguero del colegio, la pelea…etc..

Me perdono y te perdono Papá, Mamá, Familia, casa mía, escuela, Colegio Barrio y hasta el país entero si deseas, Me perdono y te perdono por…

Perdón Firulays porque te dejaba solito o te abandoné, o no supe cuidar de ti…. Y esto aplica a gatos, loros, plantas y toda clase de mascotas o seres vivos con los que hemos interactuado…

Me perdono por la culpa, la rabia, el resentimiento, el desenfreno, los excesos que han dañado mi cuerpo y mi mente, yo no soy ni victima ni verdugo, me perdono y te perdono por……etc..

Para mas lecturas e información desde diferentes perspectivas:

http://www.acegap.org 1

Si nos dedicásemos a buscar el origen de los acontecimientos que han dejado en nosotros huellas profundas en el ámbito del sufrimiento, podríamos obtener como conclusión que nuestra falta de Amor, Perdón y Compasión han sido y son hoy en la actualidad la gran causa generadora de ello, por lo tanto, el primer paso que ha de dar decididamente todo aquél que busque ser liberado del lastre del resentimiento, es el Perdón. Veámoslo desde la perspectiva sublime de nuestro padre-madre, que nos da un sinnúmero de oportunidades para que podamos redimir nuestros errores o pecados, para que nuestro poco porcentaje de conciencia vaya adquiriendo el grado de amplitud necesario que nos permita desembotellar a nuestra conciencia. Cuanto más perdonemos a nuestros semejantes, ejerceremos nuestra propia ¡Soberanía Divina! y por lo tanto cumpliremos fehacientemente la ley del Amor, la que gradualmente y por derecho de conciencia adquirida se convertirá en la expresión misma de nuestro Real Ser. Una vez que hayamos desarrollado el Amor misericordioso a través del Perdón, la difícil senda de la liberación final, que se desplegaba ante nuestros ojos como lejana e inasequible, se hará más llana y cercana. Perdona y libérate inmediatamente de todo aquello que observes en los demás como un error. Recuerda caro lector que nadie puede recibir de lo que no puede dar, por lo tanto, si nosotros no perdonamos, no podemos pretender que nuestro padre nos perdone. “Y cuando estéis orando, perdonad si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone vuestras transgresiones” (Marcos 11:25-26). Jesús el Cristo es muy claro en su enseñanza, él nos invita a perdonar, no importa la falta ni las veces que se haya cometido. “Entonces se le acercó Pedro, y le dijo: Señor, ¿cuántas veces pecará mi hermano contra mí que yo haya de perdonarlo? ¿Hasta siete veces? Jesús le dijo: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete” (Mateo 18: 21-22). Algo que se debe tener muy claro es que no existe el perdón sin eliminación. Pretender que nos perdonen sin haber eliminado ese defecto psicológico, Ego, “Yo” o pecado responsable de cometer la falta es imposible, ya que si no se elimina la causa del error, sencillamente se volverá a cometer la falta. Cuando eliminamos el Ego, no existe la posibilidad de reincidir en la falta. Aquel que pide perdón, hasta con lágrimas en los ojos, debe darse cuenta que es un agregado psicológico el que está pidiendo dicho perdón, luego cuando éste termine su función, nuevamente se posicionara el que cometió la falta, para reincidir reiteradamente. Lo cierto es que no debe existir justificación alguna para perdonar, ¿cuantos problemas, peleas, asesinatos, etc. no pudieron ser evitados por el simple hecho de perdonar? El verdadero cristiano perdona, el verdadero cristianismo enseña la práctica del perdón, es por eso que el cristianismo gnóstico enseña a perdonar a nuestros semejantes por medio de la eliminación de los Agregados que cometieron la falta. Cuando uno estudia los Evangelios del Cristo, viene a darse cuenta, realmente, de que el SEÑOR DE PERFECCIONES quiere que nosotros nos liberemos, que eliminemos nuestros pecados para poder perdonar y ser perdonados. Cada uno de nosotros no es más que un vil gusano del lodo de la tierra, entonces, ¿Por qué nos creemos con el derecho de no perdonar? Si nosotros verdaderamente perdonáramos y pidiéramos perdón practicando la eliminación del “Yo” psicológico, sin duda alguna llegaríamos a ser felices

https://www.audible.com/pd/Afirmaciones-para-el-Perdon Podcast/B08L29Q3TT

https://www.nuevamujer.com/wellness/2020/12/19/afirmaciones-sanar-perdon.html

Libros sobre perdón

Perdonar y Perdonarse, Katey Lyon

El secreto para sanar su vida es un suave empujón para mirar el perdón … Es inevitable que nos encontremos con gente que hacen cosas que no nos gustan Si están equivocados o no es importante que practiquemos el perdón ¿Por qué? Cuando nos resulta difícil perdonar a la gente … Perdemos el control de nuestras propias emociones. A ellos no les interesa o se olvidaron de lo que hicieron nosotros somos los que sufrimos los efectos de la falta de perdón. En este libro quiero transmitir mis conocimientos en base a mi experiencia acerca del perdón. No es un libro que cuenta una historia para entenderlo, es un libro que lo va a ayudar a comprender: • Qué es realmente el perdón • ¿Por qué necesitamos perdonar? • Que no es el perdonar • Cómo podemos perdonar no sólo a los demás sino que a nosotros mismos Reciba 5 ejercicios practicos para perdonarse y perdonar a los demas 1 relajacion para aumentar la autoestima y la autoaceptacion 1 meditacion de bondad 64 afirmaciones para perdonarse y perdonar a los demás Además podrá descargar 3 hojas de trabajo para comenzar el proceso del perdón

La Sombra del Viento Carlos Ruiz Zafón

La reconciliación, el aprender a perdonarse es la mejor arma que uno tiene para no destruirse, para no destruir sus obras, su historia y su legado. El antagonista/protagonista de esta novela no puede, no desea, no quiere reconciliarse con la persona más importante en la vida de uno mismo, el “yo”. A veces uno necesita de un otro, para poder perdonarse a uno mismo, para poder mirarse en los ojos del otro y poder verse, poder ver el reflejo de tus éxitos, de tus virtudes y de tus logros.

Esta novela no solo tiene una trama interesante, también tiene la marca humana del error, dónde los pecados cometidos se arrastran a lo largo de tu historia, pero solo con el perdonarse uno puede volver a vivir con libertad, poder volver a crear.

Los Miserables Victor Hugo

Hay que juzgar a las personas por sus actos presentes, los actos que hemos cometido en un pasado, no definen quien uno es y en una sociedad donde la historia, el apellido, la familia pesan, esta discusión se abre ampliamente. Que un criminal haya sido juzgado y perseguido a lo largo de su vida por toda la sociedad, que no haya conseguido el perdón de sus pares, que la famosa reinserción sea solo un cuento de fantasía nos deja pensando que no sabemos perdonar los errores humanos. En esta novela, en esta historia de un hombre que cometió un error, donde solo un sacerdote fue capaz de ver a un otro, a un igual, a otro ser humano y otorgarle el perdón que tanto buscaba, que tanto anhelaba para poder rehacer su historia nos debe permitir cuestionarnos el poder del perdón y la necesidad de ser capaces de perdonar, pero también de pasar la hoja.

Si no aprendemos a perdonar como el Inspector Javert solo tendremos una vida de sufrimiento, de envidia y de oscuridad, donde nuestras acciones solo nos alejan de aquello que amamos y de la mano de Dios.

Cometas en el cielo Khaled Hosseini

¿Sabes pedir perdón? ¿Sabes en serio pedir perdón? ¿Sabes en serio mirar los ojos de la otra persona y sinceramente pedirle perdón? Los errores, los pecados, las omisiones, los que vieron cómo se cometía una injusticia y no hicieron nada- recordemos que Dante al empezar su viaje conoció los gritos, los llantos y los lamentos de aquellos que “no hicieron ni bien ni mal”, de aquellos que por no actuar por no tomar un bando, son rechazados por el cielo y por el infierno- también es un pecado, que todos realizamos al no tomar un bando, un partido o una posición.

El pecado de no actuar, de la omisión persigue a nuestro protagonista a lo largo de su vida en la novela, el no hacer nada, el no defender ni luchar lo marca en su diario actuar. El autor afganistano sabe recrear a la perfección el error, el pecado de la omisión, pero sabe más que nadie representar cómo el protagonista puede luchar para poder ser mejor persona, pidiendo perdón y más que nada para poder reconciliarse consigo mismo por sus omisiones.

Los hijos de Cain German Ernesto Albornoz C

“Yo creo que Dios, nos quiere pecadores o no, Jesús siempre nos habló sólo del amor” (239, Albornoz). Si Dios nos quiere a pesar de pecados o no ¿Por qué juzgamos tanto? sin conocer a la persona o, tal vez, conociendo solo que son hijos de Caín, hijos del pecado, aquellos que en su vida solo sientes que son un error, que cada acto que cometen resta y resta en su vida. ¿Que pasa si naciste hijo de Caín? Hijo del pecado, ¿Como conseguimos el perdón, rehacer nuestra vida? o lo más importante ¿Cómo conseguimos el perdón de los otros?.

Este libro es un ejemplo de cómo el perdón, es también un aprender de los errores del pasado, que la reinversión de la historia es posible si uno lo desea, pero que el primer paso para el perdón y a la reconciliación debe ser tomada por uno mismo, saliendo de la zona de confort y aventurandose a admitir los errores que hemos cometido a lo largo de nuestra vida.

Setenta veces siete Johann Christoph Arnold

Perdonar y olvidar, deben ir de la mano, si uno perdona pero no olvida las acciones que cometió, que cometieron otros contra uno, la amargura, la rabia y/o el enojo determinarán nuestro porvenir, determinará la forma en que actuamos y nos desenvolvemos en la vida. Setenta veces siete, son las veces que Jesús nos indica que debemos perdonar a nuestros hermanos, pero también son las veces en que debemos darnos y dar a los demás segundas oportunidades.

Este libro en una colección de historias reales de personas afectadas por diferentes problemas sociales, este libro a diferencia de los otros no es una discusión teórica, ni una historia narrada desde el imaginario de un autor, son las vivencias de personas reales contadas desde la mirada de un pastor. Aquí el autor intenta demostrar cómo la reconciliación y el perdón logra curar las heridas más profundas de las personas, pero también como la reconciliación conlleva perdonarnos a nosotros mismos y perdonar a Dios en nuestros corazones.

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