Matahari : La polémica y trágica historia de una Mujer fatal, astuta y encantadora..

Mata Hari era hermosa, tenía una belleza exótica. Su poder era la seducción y su habilidad para romper con el orden establecido en el amanecer del siglo XX. Se convirtió en una estrella en Europa y cada vez que se presentaba en una sala las entradas se agotaban. No tenía pudor para desnudarse y deslumbraba con los bailes orientales que había aprendido en la Isla de Java, mientras se sacaba la ropa. Se dice que en sus shows se vio por primera vez un striptease. Su figura brillaba en las principales capitales europeas y solo por sus cualidades artísticas hubiese sido recordada por siempre. Pero además, era doble agente secreta.

Margaretha Geertruida Zelle nació el 7 de agosto de 1876 en Leewuarden, Holanda, en el seno de una familia pobre. Su padre era sombrerero y su madre murió cuando ella apenas era una niña. Su padre volvió a casarse y Margaretha se fue a vivir con su padrino. A los 16 años ingresó en un centro de estudio, pero rápidamente tomó conciencia del poder que le otorgaba su belleza y se hizo amante del director de la escuela. El escándalo terminó con su expulsión.

Mata Hari

Tres años más tarde, decidió darle un giro a su vida monótona en la conservadora sociedad neerlandesa y respondió al anuncio del capitán Rudolf MacLeod, un militar 20 años mayor que solicitaba esposa. Tras un par de encuentros breves, Margaretha aceptó la propuesta de matrimonio y se casó con MacLeod, que había sido designado a trasladarse a la Isla de Java (hoy Indonesia) una de las colonias holandesas.

Margaretha Geertruida Zelle, la Mata Hari.

Margaretha Geertruida Zelle, la Mata Hari.

Allí, Margaretha tuvo dos hijos: Norman y Louise Jeanne. Sin embargo, ambos enfermaron y el varón no pudo recuperarse. En primera instancia se le adjudicó la muerte del pequeño a la sífilis de su padre, que era conocido por ser un mujeriego y adicto a la bebida. Sin embargo, nunca supo a ciencia cierta la razón de la muerte del niño. El matrimonio, ya deteriorado, cada vez se resquebrajaba más y Margaretha buscó refugio en las danzas folclóricas balinesas y en las artes sexuales orientales. En ese momento se convirtió en Mata Hari.

Al regresar a Holanda en 1902 se divorció y luchó por la custodia de su hija, pero MacLeod se quedó con la tenencia y nunca más le permitió verla, a pesar de los esfuerzos de Margaretha por mantener el vínculo con Louise Jeanne. Otra vez cayó en la pobreza y se fue a París a probar suerte como modelo y actriz, pero no tuvo éxito.

Mata Hari.

Mata Hari.

Sin embargo, gracias a su largo cabello oscuro y facciones orientales heredadas de su madre, se hizo pasar por una supuesta princesa de Java con el nombre de Mata Hari, que significa «Ojo del día», en malayo, y debutó en el Museo Guimet el 13 de marzo de 1905, y a partir de allí vivió ejerciendo como bailarina exótica y realizando actos eróticos y de striptease que le dieron cierta relevancia en el histriónico y convulsionado mundillo artístico de la Belle Époque parisina.

Evoca los bailes de iniciación de las vírgenes javanesas, emula sus pasos. Y decide sacar provecho de su atracción física. Solo sus pequeños senos se ocultan al público, cubiertos por dos conchas metálicas. El resto de su cuerpo se envuelve únicamente por varias capas de velos transparentes que se va quitando uno a uno a lo largo del número. Su erotismo es abrumador. Es la más sexy, descarada y atrevida.

Mata Hari fue una estrella de la Belle Époque, en París.

Mata Hari fue una estrella de la Belle Époque, en París.

A medida que crece su popularidad, también aumentan sus contactos. Entre sus amantes se encuentran aristócratas, destacados políticos, militares y corredores de bolsa. Es una puta de lujo. Su espectáculo es furor y las entradas siempre se agotan, el nombre de la Mata Hari está en boca de todos. Pero a medida que crece su éxito, también su decadencia. Su figura no es la de antes, asoman las primeras canas en su cabellera oscura como la noche y nuevas competidoras, más jóvenes, más talentosas y más bellas copian su estilo. Llega 1914 y estalla la Primera Guerra Mundial.

Consigue un contrato para bailar en el Metropol de Berlín. Como ciudadana neerlandesa, Margaretha Zelle, la Mata Hari, pudo cruzar las fronteras libremente ya que Holanda se mantuvo «neutral» en el conflicto bélico. Para evitar los campos de batalla, viajó entre Francia y los Países Bajos a través de España y Gran Bretaña. En ese momento, tuvo un apasionado romance con un piloto de avión ruso, el capitán Vadim Maslov, que tiempo después fue derribado. Mata Hari podía circular libremente, pero como ciudadana de una nación neutral, no podía estar en el frente de batalla. Pidió un permiso especial para visitar a su amante: fue recibida por agentes de la Oficina de Deuxième -el servicio de inteligencia del ejército francés- que le dijeron que solo se le permitiría ver a Maslov si aceptaba espiar para Francia…

Antes de la guerra, Margaretha había actuado como Mata Hari para el Príncipe Heredero Wilhelm, el hijo mayor del Kaiser Wilhelm II y nominalmente un general alemán de alto rangoen el Frente Occidental. Los franceses quería que les pasara información sobre la estrategia de los alemanes. 

Mata Hari

El matrimonio de Margaretha con Mac Leod.

A fines de 1916, Mata Hari viajó a Madrid, donde se reunió con el agregado militar alemán, , el Mayor Arnold Kalle, y le preguntó si podía concertar una reunión con el Príncipe Heredero.​ Durante este período, aparentemente ofreció compartir secretos franceses con Alemania a cambio de dinero, aunque aún no está claro si esto fue por codicia o por un intento de establecer una reunión con el Príncipe Heredero Wilhelm.

En enero de 1917, el Mayor Kalle transmitió mensajes de radio a Berlín describiendo las actividades útiles de un espía alemán con el nombre en código H-21, cuya biografía coincidía tan estrechamente con la de Margaretha que era evidente que el Agente H-21 solo podía ser Mata Hari.

La Oficina de Deuxième interceptó los mensajes, que estaban cifrados con un código que la inteligencia alemana sabía que los franceses ya habían roto, lo que sugiere que fueron ideados con la firme intención de exponerla. Mata Hari había caído en la trampa. El general Walter Nicolai, el jefe de inteligencia del ejército alemán, la entregó porque consideraba que Mata Hari no le había proporcionado ninguna inteligencia digna, sino que vendió a los alemanes un simple chisme parisino sobre la vida sexual de los políticos y generales franceses y decidió exponerla como espía alemana a los franceses.

Margaretha Zelle, cuando fue detenida por el ejército francés.

Margaretha Zelle, cuando fue detenida por el ejército francés.

Finalmente, Mata Hari fue detenida en París el 13 de febrero de 1917 y acusada de espionaje. Tras un juicio lleno de irregularidades, es condenada a muerte. “Amo a los militares. Los he amado siempre y prefiero ser la amante de un oficial pobre que de un banquero rico”, declaró la espía durante el proceso.

Es la madrugada del 15 de octubre de 1917 y Mata Hari despierta en su celda de la prisión de Saint-Lazare, Vincennes, en las afueras de París. Tiene 41 años, se maquilla, viste sus mejores galas: traje de dos piezas, blusa escotada y medias. Guantes de cabritilla y cubierta con un abrigo azul a modo de capa y sombrero de tres picos. Se paró frente al pelotón de 12 soldados que tenía la orden de fusilarla: se niega a ser atada al poste y rechaza el ofrecimiento de vendar sus ojos. Mira al frente y lanza un beso al sacerdote que la atendió en sus últimas horas y otro a su abogado, uno de sus ex amantes. Una ráfaga de balas cae sobre su cuerpo, una da, certera, en el corazón. De todas formas, el oficial a cargo se acerca al cadáver de Mata Hari y le da el tiro de gracia en la cabeza. Ningún familiar, amigo o amante, se pronunció en su favor tras su fusilamiento ni reclamó su cuerpo.

Y así sucedieron los hechos de su fusilamiento:

En la mañana del 15 de octubre de 1917, un vehículo militar gris salió de la prisión Saint-Lazare, en el centro de París. En él, acompañada por dos monjas y su abogada, iba una mujer holandesa de 41 años, con un abrigo largo y un amplio sombrero.

Una década antes, esta mujer tenía a las capitales de Europa rendidas a sus pies. Fue una legendaria «femme fatale», conocida por sus bailes exóticos, y entre sus amantes había ministros, empresarios y generales.

Pero cuando inició la Primera Guerra Mundial, el mundo cambió. Ella pensó que podría seguir cautivando a toda Europa. Pero ahora, los hombres con sombrero de copa querían algo más que sexo. Querían información y eso sugería que ella debería espiar. Se convirtió en una Espía y estaba a punto de ser condenada a muerte.

¿Su crimen? Ser una agente pagada por Alemania, recopilar secretos de los oficiales aliados con los que se acostaba, y dárselos a los alemanes. Los periódicos sensacionalistas publicaron que era responsable de la muerte de miles de soldados aliados. Pero las evidencias presentadas en su juicio, y otros documentos, mostraron otra cosa: ella era una doble agente y pudo haber sido un chivo expiatorio.

Nuevas evidencias

Ahora, una centuria después, el Ministerio de Defensa francés publicó documentos hasta ahora secretos que arrojan una nueva luz sobre la espía más famosa de todos los tiempos.

Entre los documentos liberados se incluyen las transcripciones de sus interrogatorios por parte del servicio de contraespionaje francés en 1917. Algunos se exhiben en una muestra en el Museo Fries de su ciudad natal, Leewarden, en Holanda.

También está el telegrama enviado a Berlín de un agregado militar alemán en Madrid que condujo al arresto de Mata Hari en un hotel en los Campos Elíseos, y que más tarde sirvió como prueba clave en su breve juicio.

Ella tuvo una vida extraordinaria y trágica, un miserable matrimonio en las Indias Orientales Neerlandesas -actual Indonesia- y un olvidado triunfo como la diva de la Belle Epoque de París, donde sus sensuales bailes eran un billete al interior de los centros de decisión de la sociedad europea.

«Incluso sin el espionaje, Mata Hari sería recordada hoy por lo que hizo en las capitales de Europa en la primera parte del siglo pasado», dice Hans Groeneweg, curador del Museo Fries.

«De una u otra manera ella inventó el striptease como forma de danza. Tenemos su álbum en la exhibición y hay montones de recortes de periódicos y fotografías. Era una celebridad«.

La notificación de la condena a muerte de Mata Hari.
Pie de foto, La notificación de la condena a muerte de Mata Hari.

Sin embargo, el mito de Mata Hari está dominado por el espionaje. A través de los años, muchos historiadores salieron en su defensa. Ella fue sacrificada -sostienen algunos- porque los franceses necesitaban encontrar un espía para explicar la sucesión de reveses en la guerra.

El telegrama

Hasta ahora, los detalles completos del interrogatorio por parte del procurador Pierre Bouchardon habían estado vetados para los historiadores.

Se sabía, sin embargo, que en 1916 -después de una breve estancia en Londres donde ella fue interrogada por el servicio secreto británico, el MI6- Mata Hari volvió a Francia vía España.

En Madrid se hizo conocida de Arnold von Kalle, el agregado militar alemán. La historia posterior dice que esto fue en cumplimiento de un acuerdo previo con la inteligencia francesa, con la que se comprometió a usar sus contactos alemanes para ayudar a los aliados.

Pero fue el telegrama de von Kalle el que la llevó a la ruina. En él, el oficial da a sus jefes en Berlín los detalles de un tal agente H21. Da direcciones, detalles bancarios y incluso el nombre de la fiel sirvienta de Mata Hari. Nadie que lo leyera tendría duda de que Mata Hari era el agente H21.

El telegrama, interceptado por la inteligencia francesa, está ahora visible en la exhibición en Leeuwarden. Más bien, la traducción oficial del telegrama. Y ahí está la trampa.

Según algunos historiadores, el episodio completo del telegrama es sospechoso.

Los franceses -se argumenta- hacía tiempo que habían descifrado el código con el que fue escrito el mensaje. Los alemanes lo sabían, y aún así, von Kalle envió el telegrama. En otras palabras, querían que los franceses lo leyeran.

Así que, según esta teoría, fueron los alemanes los que llevaron a los franceses a arrestar y ejecutar a su propia agente.

Pero hay otra teoría.

¿Doble agente o chivo expiatorio?

¿Por qué hay sólo una traducción en los archivos? ¿Dónde está el telegrama original? ¿Pudieron ser los propios franceses los que inventaron el documento para culpar a Mata Hari? Eso les daría su «espía». Y la opinión pública estaría satisfecha.

Ambas teorías hacen de Mata Hari una víctima. Tanto una como otra parte creyeron conveniente sacarla de en medio, y eso hicieron.

Pero los archivos franceses sacaron a la luz otro detalle, que, de hecho, relega esas hipótesis. Porque lo que muestran las trascripciones de junio de 1917 durante su interrogatorio, es que Margarethe Zelle confesó.

Le dijo a Bouchardon que sí había sido reclutada por los alemanes. Sucedió en 1915 en La Haya.

Broche de Mata Hari.
Pie de foto, Este broche de Mata Hari es el único objeto suyo en la exhibición en el Museo Fries.

Fuera de Francia cuando inició la guerra, ella estaba desesperada por volver a París. Karl Kroemer, cónsul alemán en Ámsterdam le ofreció los medios… si los ayudaba con cierta información de vez en cuando. Así se creó el agente H21.

Mata Hari insistió en sus interrogatorios en que ella solo quería obtener el dinero y escapar. Dijo que su lealtad estaba con los aliados y que lo había demostrado cuando prometió ayudar a la inteligencia francesa. Pero las evidencias contra ella estaban claras.

Llegando a Chateau de Vincennes, a las afueras de París, Mata Hari fue llevada a un poste frente a un pelotón de fusilamiento formado por 12 soldados, el comandante dio la señal, se oyó el sonido del disparo y Mata Hari se desplomó , guardemos la esperanza o contento de que el Ultimo oficial que se acercó con un revolver y le disparó una vez en la cabeza lo hizo para cerciorarse de que no hubiese vida que le dejara sufrir el dolor de las balas que habían entrado en su cuerpo, pero más que los disparos y el plomo ardiente entre sus carnes el dolor más brutal sería el desprecio, señalamiento, la culpa, el olvido y la tradición a la que fue sometida.

Después de la ejecución, nadie reclamó el cuerpo de Mata Hari. Fue entregado a la escuela de medicina de París donde se usó en clases de disección. Su cabeza se preservó en el Museo de Anatomía, pero durante un inventario hace unos 20 años se reportó que había desaparecido,Se presume que fue robada.

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